La buena práctica es la gestión por OKR de la Fundación Aspanias Burgos, dentro del sistema OKR del Grupo Social Aspanias. Convierte la estrategia en resultados medibles con un fin último: mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y mayores en situación de dependencia atendidas en sus centros residenciales y de día.
El modelo funciona en ciclos trimestrales con seguimiento visual semanal, paneles con gráficas de avance, semáforo de nivel de confianza, priorización de iniciativas por matriz ICE y Gemba Walks, alineando equipos muy diversos en torno a unos pocos objetivos comunes y situando a los profesionales de atención directa como líderes de los resultados. Nace de una necesidad clara: pasar de medir actividad ("cuántos talleres hacemos") a medir impacto ("qué cambia en la vida de la persona").
Los datos avalan su eficacia tras dos años: 19 equipos activos, 214 KR con seguimiento semanal y un 72 % de cumplimiento medio anual, con la sostenibilidad económica (control de costes, ocupación) al servicio de la atención. El impacto en calidad de vida se mide sobre las ocho dimensiones del modelo: deseos cumplidos de los planes de vida, vínculo con la persona de referencia, inclusión y participación comunitaria, personalización del entorno y una satisfacción de usuarios y familias de 8,21/10.
Es una práctica sistemática, transferible, de bajo coste y con continuidad, encuadrada en la categoría 5 (Innovación, tecnología aplicada y alianzas con impacto), que hace que el plan estratégico "viva" en el día a día de los centros.