Este proyecto consiste en la realización de actividades de recogida y clasificación de residuos en diferentes espacios del entorno, con la participación activa de personas con discapacidad intelectual. A través de salidas programadas, las personas participantes colaboran en la limpieza de parques, calles y zonas naturales, aprendiendo a identificar y separar correctamente los distintos tipos de residuos para su posterior reciclaje.
Además de contribuir al cuidado del medio ambiente, el proyecto promueve hábitos sostenibles, la inclusión social y la participación comunitaria, favoreciendo el desarrollo de la autonomía, el trabajo en equipo, la responsabilidad y el respeto por el entorno. Paralelamente, se realizan acciones de sensibilización y educación ambiental que refuerzan el aprendizaje y ponen en valor el papel de las personas con discapacidad como agentes activos en la mejora de su comunidad.