Esta buena práctica muestra cómo APANATE ha transformado su estructura y su cultura organizativa para seguir creciendo sin perder su esencia. Ante un aumento sostenido de plazas concertadas sin un crecimiento equivalente de su estructura, decidimos anticiparnos y rediseñar, con la participación de toda la organización, los roles, los circuitos de decisión y el gobierno interno. El proceso, guiado por dos equipos internos —de impulso y de contraste técnico— y acompañado por una consultora externa, ha dado lugar a un nuevo sistema organizativo en cinco niveles, con una hoja de ruta de 29 acciones actualmente en despliegue. El resultado más importante no es solo la nueva estructura, sino la mayor capacidad de APANATE para seguir adaptándose sin depender del sobreesfuerzo individual de las personas.