La práctica presentada tiene como objetivo promover la accesibilidad universal —con especial atención a la accesibilidad cognitiva— en entornos turísticos y comunitarios, mediante el uso de la herramienta digital PROA, un software de autodiagnóstico que permite identificar barreras, generar recomendaciones de mejora y activar procesos reales de transformación desde un enfoque participativo, social y basado en derechos.
Esta propuesta surge como respuesta a la necesidad de herramientas objetivas y sistemáticas que integren la accesibilidad cognitiva como parte esencial de la calidad turística y de la inclusión social. El proceso ha sido desarrollado en alianza con Plena Inclusión, entidades del tercer sector, administraciones públicas y profesionales del turismo.
La metodología aplicada se estructura en seis fases: sensibilización local, capacitación técnica, diagnóstico participativo, generación de informes automatizados, implementación de mejoras piloto y evaluación con impacto. Todo ello se articula a través del software PROA, una solución tecnológica validada técnicamente y enriquecida por la participación directa de personas con discapacidad como agentes evaluadores.
Los principales resultados incluyen la autoevaluación de más de 1.000espacios turísticos, la creación de planes de mejora realistas y aplicables, la implicación de más de 2.000 participantes y la transformación tangible de destinos turísticos hacia entornos más comprensibles, accesibles e inclusivos.
La práctica demuestra que la accesibilidad no es solo una cuestión técnica, sino una herramienta de transformación social que mejora la calidad de vida, refuerza derechos y genera cohesión territorial. PROA+ pone la tecnología al servicio de la inclusión, ofreciendo un modelo replicable, escalable y de alto impacto para municipios, entidades sociales y actores del ámbito turístico.