En 2018 nació un proyecto con un propósito firme y transformador: ofrecer a las personas con discapacidad intelectual una alternativa real y accesible para preparar oposiciones a la función pública, sin importar dónde vivan. Lejos de limitarse a una formación convencional, la iniciativa buscó derribar barreras geográficas, digitales y administrativas, utilizando las nuevas tecnologías para llegar especialmente a quienes residen en zonas rurales o regiones en riesgo de despoblación.
Un equipo especializado fue seleccionado y formado para acompañar a los estudiantes. La metodología combinó sesiones presenciales y online, permitiendo así una participación equitativa de personas en distintos contextos territoriales. Pero el proyecto fue más allá de lo formativo: cada estudiante contó con un tutor de referencia, encargado de brindar apoyo emocional, acompañamiento administrativo y seguimiento continuo, en coordinación con familias y preparadores.
Una vez superado el proceso selectivo, el acompañamiento continuó. Las personas que accedieron a un empleo público recibieron el apoyo de un preparador laboral, asegurando una integración profesional adecuada mediante la metodología de Empleo con Apoyo. Este enfoque integral demostró que el acceso a un empleo digno y estable es posible con los apoyos adecuados y una comunidad comprometida.