El proyecto se fundamenta en el paradigma de la educación inclusiva, que defiende el derecho de todas las personas a acceder a una educación de calidad en entornos comunes, reconociendo y valorando la diversidad como una riqueza y no como un problema. A través del trabajo en el CEPA Dulce Chacón, se favorece que las personas con discapacidad intelectual ligera o inteligencia límite compartan espacio y aprendizaje con el resto del alumnado, no sólo en el aula, sino en todos los contextos escolares. Esta inclusión real se refuerza mediante una metodología basada en el Sistema de Apoyos y el Modelo de Calidad de Vida (Schalock y Verdugo), adaptando los recursos a las necesidades específicas del alumnado. Se emplean herramientas como la gamificación, las TIC y el entorno Moodle, permitiendo una formación dinámica y accesible.
Además, el equipo del proyecto mantiene una coordinación activa con el profesorado y la dirección del CEPA, garantizando una adaptación pedagógica continua. Las familias participan en todo el proceso, consolidando una red de apoyo fundamental para el éxito educativo y emocional del alumnado.
El objetivo principal del proyecto es facilitar que personas con discapacidad intelectual ligera o inteligencia límite obtengan el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en contextos educativos ordinarios, con el apoyo del Centro de Educación para Personas Adultas (CEPA) Dulce Chacón y mediante un acompañamiento personalizado. Esta formación mejora su empleabilidad, promueve la inclusión social y fortalece su autonomía.
Este proyecto tiene un impacto directo en la vida de las personas: mejora su autoestima, oportunidades laborales y sentido de pertenencia. Al participar en contextos educativos ordinarios, las personas desarrollan competencias personales y sociales que les permiten construir una imagen más positiva de sí mismas, fortaleciendo su confianza y seguridad.
La experiencia de lograr metas educativas significativas, como la obtención del título de ESO, tiene un efecto directo sobre el bienestar emocional y la percepción que las participantes tienen de su propio potencial. A través del acompañamiento respetuoso y personalizado, se fomenta el empoderamiento individual y colectivo.
Además, el proyecto contribuye al cumplimiento de la misión de Adisli de promover la inclusión, la autonomía y la igualdad de oportunidades, al tiempo que refuerza los valores del movimiento Plena Inclusión, sirviendo como ejemplo de práctica replicable, sostenible y centrada en la persona.