Desde 2016, el C.E. Padre Zegrí ha desarrollado una estrategia integral para promover la inclusión social de las personas con discapacidad intelectual a través de su Servicio de Atención de Día. Esta iniciativa ha permitido a las personas participar activamente en su comunidad, contribuyendo a una vida más plena, autónoma y con sentido de pertenencia.
Esta práctica tiene como objetivo desarrollar estrategias que permitan a las personas con discapacidad alcanzar una vida significativa en su entorno habitual, participando en su barrio y contribuyendo de manera significativa a su comunidad, involucrándose en actividades locales fortaleciendo su sentido de pertenencia.
La práctica se ha estructurado en tres fases:
- Diagnóstico (2016-2018): Se analizó la situación de la inclusión social mediante indicadores basados en el modelo de calidad de vida de Schalock y Verdugo. Se utilizaron escalas específicas como San Martín e INICO_FEAPS para evaluar la participación comunitaria y los apoyos disponibles.
- Desarrollo del programa (2018-2024): Se puso en marcha un Plan de Mejora, destacando el proyecto "Juntos es mejor", apoyado por fondos NextGeneration. Se establecieron alianzas con entidades locales (bibliotecas, centros cívicos, escuelas) y se trabajó a tres niveles:
- Micro: planes individuales centrados en los deseos y preferencias de cada persona.
- Meso: actividades comunitarias colaborativas con entidades del barrio.
- Macro: participación activa en consejos municipales y de barrio, promoviendo una comunidad más accesible.
- Evaluación (2017-2023): Se evidenció un aumento significativo en los índices de calidad de vida e inclusión social de las personas participantes. Las mejoras fueron estadísticamente significativas en los grupos involucrados en el programa.
Resultados clave:
- Mayor participación en el entorno comunitario.
- Mejora en habilidades sociales, autoestima y autonomía.
- Fortalecimiento del tejido social del barrio, con una visión más inclusiva de la discapacidad.
- Consolidación de alianzas público-privadas y repercusión en políticas locales.
Aspectos relevantes para el tercer sector:
- Refuerzo del enfoque centrado en la persona.
- Necesidad de alianzas estratégicas y participación en políticas públicas.
- Innovación en actividades inclusivas sostenibles.
- Mejora en herramientas de diagnóstico y planificación de recursos.
Conclusión:
Esta práctica demuestra que la inclusión social no puede ser un añadido, sino un pilar estructural en la atención a personas con discapacidad. El compromiso comunitario, la continuidad de apoyos y la participación real transforman vidas y fortalecen a toda la sociedad.