La adolescencia es una etapa difícil para cualquier persona, pero el adolescente con autismo y su familia se enfrentarán a unas dificultades y retos aún mayores. Todos los aprendizajes y vivencias de esta etapa serán determinantes en el nivel de autonomía que la persona pueda conseguir en el futuro. Afectando también al grado de inclusión social y de participación en su entorno comunitario.
El Proyecto EVI favorece la adquisición de habilidades pre laborales y la participación activa en entornos inclusivos. Este proyecto contempla las 8 dimensiones del concepto "calidad de vida" de Schalock y Verdugo, necesario como condición fundamental en el desarrollo significativo de todas las personas, en cualquier etapa de su ciclo vital. (Schalock y Verdugo 2002/2003).
A la hora de programar la intervención, los soportes y las actividades incluidas dentro del proyecto, nos centramos en los intereses, preferencias, fortalezas y necesidades individuales de cada persona beneficiaria teniendo en cuenta que estos pueden variar y evolucionar a lo largo del ciclo vital de la persona. Así pues, los soportes personales también se evalúan en función de las necesidades individuales.