La práctica que presentamos, desarrollada en el marco del proyecto CONNECTA, propone un procedimiento innovador para la elaboración de Planes de Apoyo Personal (PAP) dirigidos a personas adultas con discapacidad intelectual. Basado en el enfoque centrado en la persona y en el modelo de calidad de vida, el proyecto promueve una planificación de apoyos individualizada, adaptada a los entornos reales y sostenible en el tiempo. La propuesta incorpora herramientas digitales accesibles, formación específica a profesionales y metodologías participativas, garantizando la implicación activa de las personas con discapacidad y su entorno cercano. Esta experiencia demuestra cómo es posible transformar la práctica profesional y organizativa para avanzar hacia una atención más personalizada, eficiente y respetuosa con los derechos de cada persona.