En los últimos años, las organizaciones han evolucionado hacia un modelo de calidad de vida. Es una transformación fundamental que conlleva un cambio de roles de las personas que lo integran. Sin embargo, el rol del voluntariado apenas ha cambiado, y es esencial que sea partícipe de esa transformación. Debemos contar con este colectivo como parte importante de la vida de las personas, desde su experiencia vivencial y personal.
En la Fundación Aprocor enfatizamos en el concepto del voluntariado personal (un voluntario, una persona), una relación en la cual se comparten experiencias y afinidades y supone una oportunidad para conocerse y tener una relación más cómplice.
Nuestro objetivo es generar oportunidades para que las personas con discapacidad puedan establecer relaciones de igual a igual y ejercer su derecho a una ciudadanía plena, ampliando su red de relaciones y de apoyos naturales.