El proyecto surge de una necesidad latente, presente y urgente, ya que aunque las personas con discapacidad tienen reconocida legalmente su capacidad jurídica, la práctica real de la toma de decisiones es un proceso lento y complejo.
En este proyecto se identifica la situación actual en la implementación del derecho a la toma de decisiones de las personas con discapacidad intelectual, escuchando a las propias personas, sus familiares y profesionales de apoyo, para comprender la realidad, analizar el contexto y proponer acciones de intervención desde una perspectiva participativa. Tras la valoración de necesidades se elabora un diagnóstico de la situación que nos permite diseñar un proyecto compartido e integral con acciones que promueven el cambio de actitudes y creencias para avanzar en la implementación del derecho a la toma de decisiones de las personas con discapacidad intelectual.
La metodología ha sido sistemática y activa implicando a todos los agentes protagonistas, priorizando la presencialidad de las personas en espacios comunitarios, que a su vez contribuye a la sensibilización social.