La relajación como terapia desempeña un papel específico e importante dentro de los tratamientos de modificación de conducta.
Las personas que forman parte de servicios residenciales están expuestas a constantes estados de tensión y vacío, a sentimientos de hastío y aburrimiento, llegando a padecer estados crónicos de tensión muscular, estrés y trastornos psicosomáticos.
Por ello, dentro de este contexto, han surgido diversidad de tratamientos, entre ellos el de la relajación que consiste en un descanso físico, psíquico y afectivo que permite involucrar a los/as usuarios/as en un ambiente con olores agradables e iluminación suave que les produce sensaciones de bienestar y confort que a largo plazo tienden a disminuir los altos componentes de estrés padecidos.