Esta práctica tiene como finalidad, mejorar la Calidad de Vida de los
niños/as con alteraciones del Neurodesarrollo y especifico de TEA (Trastorno del Espectro Autista), y la de sus familias.
Pretende dar respuesta a las necesidades detectadas, desde la propia experiencia, como
Centro de Atención Temprana, y las detectadas desde la evidencia: aumento de la
prevalencia, impacto en la Calidad de Vida, demora del diagnóstico, e intervenciones y
recursos no ajustados a las necesidades individuales. Para mejorar el proceso de detección precoz, la intervención y el acompañamiento, promueve la creación de una Red de coordinación Socio – Sanitaria (PROTEA) especializada.