Históricamente y casi por costumbre, se ha tendido a adscribir el concepto de inteligencia al de C.I. (Cociente Intelectual) y trabajo de ciertas capacidades intelectuales; pero muy poco o nada al desarrollo emocional o afectivo.
El Programa de Bienestar Emocional Re|Conociendo|Me, se vincula precisamente al trabajo de la esfera emocional y afectiva de la persona con discapacidad intelectual, sosteniéndose en el campo teórico e investigaciones sobre Inteligencia Emocional. Surge de la necesidad de complementar la formación en habilidades sociales y conducta adaptativa ya que, como dice Goleman (1995), las competencias emocionales también se pueden aprender.
Se trata, por tanto, no sólo de ofrecer un modelo reactivo, sino proactivo incidiendo en la prevención de problemas intra e interpersonales.
Esto puede enriquecer la vida de las personas con discapacidad intelectual ofreciéndoles estrategias para conocer y re-conocer sus propias emociones y las de los demás, aprender a gestionarlas/regularlas y utilizarlas en su beneficio, e incrementar la armonía en su vida y en sus relaciones sociales.
Se pretende, además, fomentar la participación de otros profesionales en el programa. El personal de atención directa, técnicos, monitores, u otro personal de distintos servicios de ASINDI se encuentran continuamente en contacto con los usuarios, por lo que son importantes agentes modelo para la persona con discapacidad intelectual. Además, pueden influir intensamente en el comportamiento y aprendizaje a distintos niveles, entre los que cabe destacar el emocional. Esto permite optimizar la intervención del Programa de Bienestar Emocional, concurriendo como agentes coadyuvantes o colaboradores en la mejora de la esfera afectiva de la persona con discapacidad intelectual mediante su participación activa en la consolidación y generalización del aprendizaje y experiencias generadas en las sesiones del programa.