Con la puesta en marcha del circuito de seguridad vial se pretende mejorar la formación de nuestros usuarios y visitantes del centro ya que la educación vial contempla nuestro comportamiento como peatones, como conductores o como usuarios de los diferentes medios de transporte. La educación vial también implica educación en valores, la educación cívica y el respeto. Cuando hablamos de personas con discapacidad, la educación vial es una habilidad báscia, de la vida diaria, con aprendizajes prácticos y funcionales que fomentan la autonomía y la independencia, la calidad de vida, la normalización y sobre todo, la prevención de los accidentes de tráfico.
Desde Atades Huesca queremos fomentar actitudes viales que generen conciencia ciudadana y comportamientos encaminados a la creación del sentido vial, la convivencia y las pautas adecuadas para la movilidad segura. Por estos motivos desde la entidad decidimos crear en el Centro Vacacional de Martillue esta infraestructura para que las personas con discapacidad y la cuidadanía en general puedan disfrutar conduciendo kars y aprendiendo educación vial en un entorno privilegiado.