Villa Delta es una iniciativa de Fundación Astier que nace con un propósito claro: transformar un modelo residencial tradicional en hogares reales, donde mujeres con discapacidad intelectual vivan con autonomía, intimidad y bienestar. Porque no se trata solo de cambiar edificios, sino de transformar vidas.
El proyecto surge tras una profunda reflexión. Observamos que muchas decisiones cotidianas no estaban en manos de las propias mujeres: qué ropa ponerse, cómo organizar su día, con quién convivir… Por eso, decidimos apostar por un modelo centrado en la persona, donde cada una pueda elegir cómo vivir.
Con el apoyo de aliados sociales y familias comprometidas, logramos financiación y asesoramiento para iniciar esta transformación. Gracias a ello, construimos los dos primeros hogares accesibles, cálidos y personalizados, dentro del mismo barrio para mantener los lazos comunitarios.
Desde el inicio, las mujeres participaron activamente en el diseño del proyecto. Sus voces, deseos y necesidades guiaron cada paso, desde la arquitectura hasta la reorganización del equipo profesional. Hoy, ellas deciden sobre su día a día, participan en la comunidad y viven con mayor libertad.
Los resultados son evidentes: más autonomía, autoestima, bienestar emocional y calidad de vida. Villa Delta se ha convertido en un modelo replicable, una referencia en el camino hacia la desinstitucionalización.
Villa Delta demuestra que cuando las personas están en el centro, lo extraordinario ocurre.