Dado que la Fundación Aprocor considera la Comunicación uno de los derechos fundamentales de las personas, comenzamos a generar los Planes individuales alternativos o aumentativos al habla.
Esto es, se comenzó un cribaje de todas las personas para detectar sus necesidades comunicativas; como tal entendíamos tanto el nivel comprensivo como expresivo. Terminado esto comenzamos un proceso de formación a los profesionales para mejorar nuestra calidad en la intervención comunicativa y proseguimos un nuestros perfiles comunicativos que bautizamos como Planes Individuales de Comunicación en los que participan principalmente la persona titular de este y las personas más importantes en su día a día así como las que más tiempo están con ella. Reunido a este grupo de apoyo se comenzó una detallada evaluación a nivel comprensivo y expresivo y de ahí nacen los objetivos vinculantes de nuestras intervenciones. Estas intervenciones además se adecuan a las necesidades y potencialidades de las personas por lo que nunca es un trabajo estático encerrado en un aula. Uno de los pilares de este tipo de trabajo es la generalización de los nuevos aprendizajes y el trabajo en equipo para informar de posibles cambios en la vida de la persona.
Además de la formación, los profesionales siempre están apoyados por un equipo técnico ante posibles dificultades.
Dichos planes como cualquier plan tiene periodos de evaluación para conocer cómo se desarrollan los objetivos y poder modificar el plan en el caso de que sea necesario, SIEMPRE teniendo presente a la persona y al fin último que es potenciar su Calidad de Vida y el aumento del bienestar emocional gracias a incidir en su entorno y poder ejercer su derecho.