En el 2012, Apasa, (asociación de familias con personas con discapacidad intelectual -PDI- y del desarrollo de la comarca del Montsià, Tarragona) convierte uno de sus pisos en una hogar para mayores ante la necesidad de ofrecer apoyos específicos para mantener el máximo grado de autonomía y bienestar de las personas residentes.
Se decide hacer un estudio para comprobar si el objetivo del hogar para mayores y la intervención específica que implica ayuda a mantener y/o mejorar su calidad de vida a pesar del avance del proceso de envejecimiento y las afectaciones neurodegenerativas.
La misión y mirada del nuevo servicio tiene como base la atención centrada a la persona, entendiendo a ésta como el centro de todo motivo y, así, recordando las 8 dimensiones de calidad de vida que nombran Shalock y Verdugo, teniéndolas en cuenta y actuando sobre ellas. Al mismo tiempo, nos enriquecemos también de los conceptos de Tim Kitwood, como es el Modelo Enriquecido de la demencia, para crear un punto de partida en la intervención específica y diaria.
En 2012 se evalúan tres áreas haciendo uso de las siguientes escalas , siendo la muestra de 6 personas. Se miden:
-Habilidades cognitivas, mediante ECDI-SE (Escala Cognitiva para personas con trastorno del desarrollo intelectual y soporte extenso) y DMR (Cuestionario de demencia para personas con retraso mental)
-Capacidades adaptativas, mediante ABS-RC (Escala de conducta adaptativa) y ICAP (Inventario de planificación de los servicios y programación individual) y
-Bienestar emocional, mediante DCM (Dementia Care Mapping) y Cuestionario MIPQ (Estado de ánimo, interés y placer en personas con discapacidad intelectual)
En 2015 se hace una nueva evaluación de las mismas áreas con las mismas escalas.
Los resultados indican que hay una pérdida considerable de las habilidades cognitivas, sobre todo en lo referente a la interacción social, memoria, atención y orientación. Se da una pérdida en las capacidades adaptativas en relación al grado de autonomía.
No obstante, aunque se obtiene estos datos, en el perfil emocional de las persones se observa un aumento del bienestar emocional y el estado de ánimo, dando un % superior en las relaciones interpersonales y con el entorno.
Con lo cual, se puede indicar como conclusión que, las personas que viven en la unidad de gente mayor l’Àngel de la entidad, a pesar de tener una afectación cognitiva por el proceso de envejecimiento, dan una mejora en su calidad de vida a partir de la creación de espacios y intervenciones que velan por sus derechos, tienen en cuenta sus preferencias, refuerzan sus capacidades y ofrecen apoyos adecuados para mantenerlas, reconociendo a la persona como un todo.