El objetivo de esta buena práctica ha consistido precisamente en la auto-observación, basada en la evidencia, de si las prácticas diarias habituales en prestación de apoyos a personas con discapacidad intelectual del Centro San Juan de Dios de Valladolid, redundan finalmente en la misión de la entidad: garantizar una buena calidad de vida a las personas a las que presta servicio.
La pregunta fundamental de la que se ha partido entonces, ha sido ¿Está garantizando el Centro San Juan de Dios de Valladolid una buena calidad de vida a sus clientes a través de sus prácticas de prestación de apoyos diarias? La segunda pregunta que nos planteamos fue: ¿Se está garantizando una buena calidad de vida a todas las personas, independientemente de sus necesidades de apoyo?