A lo largo de los años hemos podido observar que el desarrollo tecnológico era algo, sino alejado, de uso residual en el ámbito de prestación de apoyos a las personas con discapacidad intelectual. No obstante, los avances tecnológicos nos están ofreciendo múltiples oportunidades para mejorar los enfoques de trabajo y de apoyos a las personas. Teniendo en cuenta lo anterior y contando con financiación del plan de recuperación, transformación y resiliencia financiado por la unión europea, hemos desarrollado un proyecto de innovación tecnológica adaptada a personas con discapacidad intelectual que permite el desarrollo y aprendizaje de estas a través de espacios de trabajo basados en realidad virtual.
La aplicación desarrollada permite el entrenamiento de personas en siete escenarios diferentes, para posteriormente poder transitar a espacios reales. Los escenarios de trabajo se centran en el ámbito del hogar y contextos comunitarios como tiendas, hospitales o farmacias. Esto permite a las personas experimentar con diferentes contextos, como paso previo a los entornos reales, de una manera fácil y cómoda. Por otra parte, el uso de la aplicación de entorno virtual ofrece un importante retorno de datos para el terapeuta, de manera que se pueden ir valorando los avances en base a los parámetros definidos por este.
A lo largo del desarrollo del proyecto hemos podido contrastar que la relación entre las nuevas tecnologías y la prestación de apoyos a personas con discapacidad intelectual supone abrir y experimentar con un nuevo campo de intervención terapéutica que genera un alto impacto en las personas y una motivación extra, especialmente en las personas más jóvenes.