Una reunión de trabajo organizada por nuestra Federación al amparo del manual de Apoyos 2030 nos sirvió como base para un grupo motor en nuestra Entidad iniciara un trabajo que generaría varios proyectos transversales a todos los servicios.
Uno de estos proyectos fue la aplicación de la Entrevista Basada en Rutinas (EBR) en todos los servicios (y no sólo en atención temprana) como punto de partida para la creación de Planes de Apoyo Personales.
Esta herramienta nos proporciona una evaluación de los niveles de apoyos compartida por toda la Entidad basada en la personalización y en los entornos. Se consigue, además, una mayor implicación y contribución, tanto de las personas, sus familiares como de los profesionales.
La EBR es un instrumento de valoración de las necesidades de las familias y las personas con discapacidad, que proporciona un cambio de mentalidad tanto en los profesionales como en las familias.
Esta buena práctica evidencia que:
- La creación de sinergias entre los diferentes servicios de una misma entidad es posible a través de la generalización de las buenas prácticas ya ejecutadas en cada servicio.
- Esta herramienta supone el abandonar la posición de experto para convertirnos en colaborador, facilitador y colocarnos al lado de las personas y su entorno para avanzar hacia la mejora de su calidad de vida.
Esta buena práctica nos crea una puerta de entrada a una verdadera relación colaborativa, donde el respeto, la escucha y comprensión de la rutina de la persona, de su familia y del entorno es esencial.