La buena práctica "Gobierno con Sentido Pleno" impulsada por Plena Inclusión Madrid destaca el liderazgo de las familias en el movimiento asociativo, recuperando su papel central a través de cambios estatutarios que formalizan su participación. Este proceso dio lugar a la creación del Consejo de Familias como órgano de participación reconocido, formado por familiares de personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Las familias, a través de este consejo, han impulsado acciones clave como la elaboración de un plan de trabajo, el análisis de barreras a la participación, y su implicación activa en temas como la vivienda, el envejecimiento o la legislación vigente, aportando experiencia y conocimiento valioso.
Desde su constitución, el Consejo de Familias ha sido un motor de transformación. Se han promovido formaciones, debates con profesionales, participación en consultas de la administración pública y contribuciones en procesos tecnológicos e innovadores. Las familias han demostrado ser un agente estratégico y comprometido, implicándose en procesos de escucha activa y codiseño de soluciones. Esta implicación refuerza el valor del trabajo colaborativo en red y demuestra que la inclusión no puede entenderse sin su presencia activa, informada y corresponsable.
En conjunto, esta buena práctica refleja un modelo de cogobernanza donde el liderazgo compartido entre personas con discapacidad y sus familias es estructural. Lejos de limitarse a la participación simbólica, se fomenta un verdadero empoderamiento que se traduce en impacto en políticas internas y externas. Las familias no solo acompañan, sino que lideran, generan propuestas y transforman el entorno, siendo parte fundamental en la construcción de una sociedad más inclusiva y participativa.