Desde 2016, en Autismo Cádiz nos propusimos algo muy importante: que las personas con autismo puedan vivir en una sociedad que les entienda, les respete y les incluya de verdad. Por eso creamos el Grupo A, un equipo que trabaja cada día por la accesibilidad, entendida no como un favor, sino como un derecho fundamental. En 2021 dimos un paso más creando Cádiz Accesible, una consultoría especializada en accesibilidad cognitiva. Queríamos ir más allá y asegurarnos de que todos los espacios, servicios y comunicaciones sean comprensibles, amables y útiles para todas las personas, especialmente para quienes tienen una forma diferente de percibir y entender el mundo.
La accesibilidad cognitiva se ha convertido en el corazón de nuestra forma de trabajar. Es la que permite que una persona con autismo entienda cómo moverse por un edificio, cómo usar un servicio o cómo participar en su comunidad sin barreras ni confusión. Es, en definitiva, una manera de abrir puertas y construir puentes.
Pero hay algo que para nosotras es igual de importante: no solo ayudamos a las personas con autismo o discapacidad intelectual. También estamos contribuyendo a transformar la sociedad entera. Porque cuando trabajamos por la accesibilidad, no lo hacemos solo por un grupo, sino por todas las personas. La accesibilidad cognitiva mejora la vida de quien tiene dificultades de comprensión, sí, pero también de niñas y niños, de personas mayores, de quienes están aprendiendo el idioma, o simplemente de quienes quieren entender mejor el mundo que les rodea.
Nuestra premisa fundamental es clara: una sociedad accesible es una sociedad mejor para todas las personas.
Nuestro compromiso es estar presentes en la vida diaria, en los barrios, en las escuelas, en los hospitales, en los museos… Queremos que la comunidad no solo acoja a las personas con autismo, sino que se construya con ellas. Porque todas las personas merecemos vivir con dignidad, ser escuchadas y formar parte activa de la sociedad.