Esta buena práctica recoge el proceso de transformación organizacional emprendido por Asprodalba con el objetivo de situar a las personas con discapacidad intelectual en el centro de la organización. A través de acciones de empoderamiento, fomento de la autodeterminación y participación activa, la entidad ha logrado establecer mecanismos que permiten a las personas asumir un papel activo en la toma de decisiones de la entidad, participando de manera directa en la planificación, desarrollo y evaluación de las decisiones que afectan a Asprodalba. El proyecto, diseñado y liderado por Juana Alonso Martínez , ha generado cambios tangibles en la cultura organizativa, los procesos internos y la relación con el entorno comunitario.