El modelo ACP se centra en crear un contexto de apoyo para la persona, trabajando la prevención de conductas desafiantes y el desarrollo de habilidades.
El objetivo es transformar la mirada hacia los problemas de conducta viéndolos como una oportunidad de trabajo multidisciplinar y abordaje biopsicosocial. Para ello es necesario crear una red de apoyo que implique a todas aquellas personas significativas para la PDI creando un entorno facilitador.
Para implantar esta metodología:
- Partimos de una formación específica en ACP con Plena Inclusión, según metodología de Gales y PB Academy. Nos formamos con Almudena Calero y Agustín Illera. Incluímos a tantos profesionales como fue posible.
- Creamos una comunidad de aprendizaje con entidades de toda España.
- Desarrollamos la herramienta de evaluación, en colaboración con PI y Universidad de Deusto.
- Incorporamos el objetivo de ACP al Plan Personal de Apoyos. Donde realizamos análisis, registro y seguimiento de las conductas. Evaluando los apoyos y los resultados.
- Centramos la intervención en la prevención (apoyos en comunicación, salud, entorno y adquisición de habilidades) y la mejora de nuestras prácticas reaccionando a las conductas.
- Creamos equipos transversales para facilitar la coordinación y visión común entre servicios y familias.
- Organizamos reuniones calendarizadas desde el Plan de Centro.
- Incorporamos a la plataforma IXIS todo lo anterior, para compartir con el resto de servicios y generalizar esta filosofía a toda la entidad.
- Participamos con la proyección de un vídeo, con un caso ejemplo, en la Feria de la Transformación, asistiendo la PCDI, su hermano y profesionales.
- Incluímos ACP en el Plan estratégico de AMPROS.
Hemos aprendido a:
Reconocer a la PDI como agente activo de su intervención y a crear una planificación centrada en sus necesidades, derechos y deseos.
Trabajar las intervenciones con la imprescindible coordinación entre centros, familia y comunidad.
Visibilizar cómo esta metodología repercute de forma positiva sobre la calidad de vida de las personas e incluirla en todas nuestras intervenciones, no sólo sobre la conducta problema.