Las personas con discapacidad intelectual son más vulnerables a sufrir abusos. Esto se debe, en parte, a la discapacidad, y también a las barreras que pone el entorno.
Es necesario que las personas con discapacidad intelectual sepan qué es un abuso, qué tipos de abusos hay, qué hacer si ocurre y a quién se puede pedir ayuda.
También tienen que saber que se puede poner una denuncia y tienen que saber qué es una denuncia y qué consecuencias puede tener.
Todo esto viene recogido de manera adaptada en la Guía No+Abuso para Personas con Discapacidad Intelectual.
A partir de esa Guía se pueden hacer actividades como talleres para personas con discapacidad intelectual.