Las familias de personas con necesidades complejas son una parte fundamental de su cuidado diario. En muchos casos, son quienes prestan la mayor parte de la atención en el hogar, lo que supone una importante carga física y emocional. Sin embargo, a menudo no cuentan con el apoyo, la orientación ni el seguimiento que necesitan para afrontar esta responsabilidad.
La falta de herramientas que permitan acompañar a las familias de forma continuada y detectar a tiempo nuevas necesidades puede aumentar su sobrecarga, dificultar el cuidado en el domicilio y hacer que los problemas se identifiquen cuando ya son más difíciles de resolver. Por ello, es necesario desarrollar nuevas formas de apoyo que ayuden a las familias y mejoren la atención que reciben las personas cuidadas.