La idea detrás de esta buena práctica es la posibilidad de adoptar las prácticas más destacables de otros de nuestros centros y de otras entidades externas y adaptarlas a nuestro ámbito de trabajo para mejorar nuestros servicios. Por ello, nuestras comparaciones nos llevan a relacionarnos con entidades semejantes (del mismo sector y modelo de intervención), y con otras entidades de otros sectores, ya que podemos encontrar otras soluciones de gran valor para optimizar nuestra atención y efectividad, permitiéndonos además comprender y adaptarnos a las tendencias emergentes del mercado.