RESUMEN EJECUTIVO DE LA BUENA PRÁCTICA DE ASPRONAGA.
Se ADJUNTA BBPP Desarrollada , ASPRONAGA_ALIANZAS QUE SOSTIENEN ITINERARIOS QUE AVANZAN
La práctica “Del CEEPR a la Formación Profesional en los CIFP” es un modelo de innovación social y educativa impulsado por el CEEPR Nuestra Señora de Lourdes, perteneciente a ASPRONAGA, con una trayectoria iniciada en 2015 y consolidada hasta 2026. Su finalidad es garantizar que el alumnado con discapacidad intelectual pueda continuar su proyecto educativo y de vida en etapas postobligatorias, desde un enfoque basado en derechos, calidad de vida, inclusión, participación social y generación de oportunidades reales.
El modelo reorganiza la colaboración entre un Centro de Educación Especial y Centros Integrados de Formación Profesional, construyendo itinerarios compartidos, personalizados e inclusivos. Esta cooperación permite combinar apoyos especializados, adaptación curricular, formación técnica y certificaciones profesionales oficiales, abriendo nuevas posibilidades de continuidad formativa, participación social y futura inserción laboral.
La práctica ha evolucionado desde una experiencia local entre dos centros educativos hasta convertirse en referencia para el pilotaje gallego de Formación Profesional Básica Adaptada, desarrollado actualmente por seis CEEPR y cuatro CIFP, y vinculado a la Estrategia Galega de Inclusión Educativa 2026-2030. Además, desde el inicio del proyecto, el CEEPR Nuestra Señora de Lourdes ha ampliado cuatro unidades educativas, en un contexto en el que la tendencia previa era de reducción progresiva. Este resultado refleja un aumento de la demanda, una mayor confianza de familias y agentes educativos, y la consolidación del centro como recurso especializado de apoyo y continuidad formativa.
La innovación no consiste en crear una formación paralela, sino en reorganizar el sistema educativo para que un derecho reconocido pueda ejercerse de forma efectiva. La experiencia demuestra que, con alianzas estables, apoyos personalizados y coordinación entre recursos existentes, es posible transformar barreras históricas en oportunidades reales de aprendizaje, participación y ciudadanía.
En síntesis, esta práctica convierte la falta de continuidad educativa postobligatoria para parte del alumnado con discapacidad intelectual en una oportunidad de transformación organizativa, cooperación institucional y mejora del proyecto de vida. No solo abre nuevos itinerarios formativos: redefine el papel del CEEPR como recurso de apoyo, innovación y conexión con el entorno educativo, social y laboral.